Qué hacer para mejorar un restaurante malo

junio 6, 2020
Restaurante no rentable

Hoy vamos a tratar de dar unas claves para mejorar un restaurante malo. Y así responder la pregunta que me hizo un amigo con su negocio en problemas.

Cómo puedo mejorar mi restaurante

Crees que tienes un restaurante terrible. Lo primero que debes responder es qué quieres decir con terrible o mal restaurante.
Porque esto suena un poco duro. Es algo que es importante aclarar. Seguramente tu negocio tienes algunas cosas positivas. Claro que sí, si piensas en esto el enfoque que debes asumir es que el rendimiento tiene margen para mejorar tu restaurante.
Recuerda que, sin implementar un plan de mejora continua, estás condenado a seguir haciendo lo mismo una y otra vez. Repetir los mismos errores y obtener los mismos malos resultados.
Si tu restaurante no está en las mejores condiciones, aquí hay tres cosas que debes hacer con urgencia.

El primer paso es tomar control de la situación

Los hábitos que te llevaron a donde te encuentras ahora no pueden ser los mismos que vas a utilizar para avanzar y lograr ponerte en el siguiente nivel.
Esta diferencia entre tu comportamiento pasado y las acciones que debes realizar en el futuro, se denomina desecha tus hábitos. Seguramente tienes algunos hábitos que antes te sirvieron, pero que ahora te están frenando.

Por ejemplo, digamos que hace tiempo diseñaste una ingeniosa forma de solucionar el seguimiento de inventario que en su momento te ahorró mucho tiempo. Ahora ese sistema no les llega a los tobillos a los sistemas de gestión de inventario automatizados modernos. Si tú insistes en que se siga usando porque es tu sistema, aunque alguna vez fue innovador hoy te está costando tiempo y dinero.
A medida que tu negocio crece también debes crecer con él. No puedes esperar que las cosas cambien sin cambiar tu mismo. Cada nivel de éxito comercial necesita un nuevo nivel de habilidades y un conjunto de hábitos que se corresponden con el lugar en el que se encuentra el negocio.
Para mejorar tu restaurante debes mantener la disposición a cerrar esas brechas que sabes que tienes y permanece abierto a recibir comentarios sobre tu trabajo.

Paso número dos, entiende tus brechas

Los hábitos que te llevaron a donde te encuentras ahora no pueden ser los mismos que vas a utilizar para avanzar y lograr ponerte en el siguiente nivel. Esta diferencia entre tu comportamiento pasado y las acciones que debes realizar en el futuro, se denomina desecha tus hábitos. Seguramente tienes algunos hábitos que antes te sirvieron, pero que ahora te están frenando.

Por ejemplo, digamos que hace tiempo diseñaste una ingeniosa forma de solucionar el seguimiento de inventario que en su momento te ahorró mucho tiempo. Ahora ese sistema no les llega a los tobillos a los sistemas de gestión de inventario automatizados modernos. Si tú insistes en que se siga usando porque es tu sistema, aunque alguna vez fue innovador hoy te está costando tiempo y dinero.

A medida que tu negocio crece también debes crecer con él. No puedes esperar que las cosas cambien sin cambiar tu mismo. Cada nivel de éxito comercial necesita un nuevo nivel de habilidades y un conjunto de hábitos que se corresponden con el lugar en el que se encuentra el negocio. Mantén la disposición a cerrar esas brechas que sabes que tienes y permanece abierto a recibir comentarios sobre tu trabajo.

Paso número tres, saber cuándo pedir ayuda para mejorar tu restaurante

Si reconoces que estás ciego y no puedes identificar las brechas entre los viejos hábitos que te detienen y los nuevos que debes adoptar para avanzar, llegaste al punto de necesitar ayuda de una asesoría. Es fundamental saber cuándo eso ocurre para poder pedir ayuda a tiempo. Esto no se encuentra en la lista de muchos líderes y propietarios de restaurantes. Porque muchos sienten que es un signo de debilidad. Esto no es así, muy por el contrario, es signo de inteligencia. Saber pedir ayuda cuando se necesita.

Después de todo, no podemos saber hacer todo bien. Una vez que se reconoce esta necesidad, el mejor modo de comenzar es por tu propio equipo de trabajo. Si te fijas dentro de éste, descubrirás que seguramente tienes recursos sin explotar que estarán más que dispuestos a echarte una mano para mejorar tu restaurante si se lo pides. Lo digo porque no creo que hayas contratado empleados sin experiencia o conocimientos comprobados en la industria.

Por ejemplo, si no eres hábil en el uso de la computadora, y sabes que crear una hoja de cálculo te tomará días, porque hacerlo tú. Es posible que en tu equipo haya alguien que sea experto en Excel a quien le gustaría asumir el proyecto de ayudarte a crear y completar informes de ventas del restaurante.

Puede ocurrir también que usted es un señor muy maduro y no se siente cómodo con el uso de redes sociales como Instagram o snapchat para promocionar su negocio. Sin embargo, sabe, porque lo leyó aquí, que sería genial usarlo para llegarle a los millenials. Por qué no pedirle a algún miembro de su equipo que pertenezca a esa generación, que le ayude.

Ayuda a restaurantes

Qué pasa si el problema para mejorar tu restaurante es más grande que abrir una cuenta en redes sociales

En estos casos lo mejor es buscar ayuda profesional y tratar de trabajar con un asesor de restaurantes. Esta puede ser la mejor opción en ocasiones. Un mentor o un entrenador te ayudará a aprovechar las fortalezas naturales de tu negocio. Te mostrará dónde se encuentran tus áreas más necesitadas de mejora.
Un buen entrenador señalará tus malos hábitos como gerente. Pero un gran entrenador te puede guiar para que descubras la verdad por ti mismo. Entonces ¿qué hacer si tu restaurante no está exactamente donde tú deseas? Detente y se honesto, analiza la situación y si las cosas están realmente mal. Es momento de afrontarlo y buscar ayuda para lograr cambiar todo lo necesario y retomar el camino del éxito.